Letra S


Sariac

            Apellido francés.

Datos del Apellido

            Los caballeros del Sur de Francia llevaban escudo escudo de plata con una corneja de sable armada de gules [1].
            El apellido Sariac no existe en España, según datos del INE para el año 2010.





[1]  Según la Heráldica de Rietstap y Rolland.


Scila

            Monstruo marino mencionado por la Odisea.
            Collin de Plancy recoge la leyenda grecolatina de que Scila había sido en principio una ninfa, de la cual “se enamoró Glauco, y no habiendo podido hacerla sensible, recurrió a Circe, quien echó un hechizo en la fuente donde Scila acostumbraba a bañarse, y apenas hubo entrado en ella cuando se vio transformada en un monstruo de doce garras, seis gargantas y seis cabezas con una traílla de perros atados a la cintura. Asustada de sí misma, Scila se arrojó al mar, y allí donde se arrojó es el estrecho de su nombre...” [1].
            Robert Graves dice que Ulises debió pasar “entre dos riscos, en uno de los cuales se refugiaba Scila, y en el otro Caribdis, su compañera monstruosa. Caribdis, hija de la Madre Tierra y de Posidón, era una mujer voraz que había sido arrojada por el rayo de Zeus al mar, y ahora aspiraba el agua en gran volumen, tres veces al día, y poco después la vomitaba. Scila, en un tiempo bella hija de Hécate Crateis y Forcis o Forbas, o de Equidna y Tifón, Tritón o Tirrenio, había sido transformada en un monstruo semejante a un perro con seis cabezas espantosas y doce patas... Casi lo más extraño de Scila era su gañido, no más fuerte que el plañido de un cachorro recién nacido. Odiseo, tratando de eludir a Caribdis, se acercó demasiado a Scila, quien, inclinándose sobre la borda, arrebató a la cubierta a seis de sus marineros más capaces, llevándose uno en cada boca, y los llevó a las rocas, donde los devoró cómodamente. Ellos chillaron y tendieron las manos hacia Odiseo, pero éste no se atrevió a intentar su salvación y siguió adelante... Scila, la que desgarra, y Caribdis, la que hunde chupando, son títulos de la diosa del mar destructora. Estos nombres se aplicaron a las rocas y corrientes de ambos lados del estrecho de Messina, pero se los debe entender en un sentido más amplio. Leucotea como gaviota era la diosa del mar llorando un naufragio. Como a la diosa del mar de Creta se la representaba también como un pulpo, y Scila arrastró a los tripulantes de la nave de Odiseo, es posible que los cretenses que comerciaban con la India conocieran grandes variedades tropicales desconocidas en el Mediterráneo, a las que se atribuyen esos actos peligrosos. La descripción del gañido de Scila tiene mayor importancia mitológica que la que parece a primera vista: la identifica con los sabuesos de la muerte, blancos y de orejas rojas, la jauría espectral, los sabuesos de Gabriel de la leyenda británica, que persiguen a las almas de los condenados. Eran los antiguos perros de caza egipcios, consagrados a Anubis, y que todavía se crían en la isla de Ibiza, los cuales, cuando persiguen a su presa, hacen un ruido interrogante parecido al plañido de los cachorros o a la música de las barnaclas migrantes...” [2].
            El zoólogo Heuvelmans explica la leyenda del siguiente modo: “Circe había prevenido a Ulises: dos rutas marítimas deben permitirle regresar a su reino, pero tiene que evitar a toda costa una de ellas, porque su navío correría el peligro de estrellarse contra los arrecifes Planktai. Sería preferible que tomara la segunda, aunque ésta no fuera precisamente segura. Pasa entre dos rocas, cada una de las cuales está custodiada por un monstruo. La primera roca se eleva hasta el cielo y se encuentra atravesada por un túnel: es la guarida de Scila. Al pie de la segunda, mucho más baja, la poderosa Caribdis traga y expulsa tres veces al día el agua negra y profunda. Evidentemente, Caribdis es un torbellino. El retrato fantástico de Scila, cuyo encuentro no hubiera alegrado ni siquiera a un dios, es con toda seguridad más desconcertante; pero, bajo el prisma deformador de la imaginación épica, no podemos dejar de reconocerla como un pulpo de dimensiones asombrosas: En el centro del escollo hay una caverna oscura, que se abre al Noroeste hacia el Erebo... Aquí es donde habita Scila, la terrible ladradora, la cual, aunque es un monstruo horroroso, tiene la voz de una perra pequeña... Sus pies, que son doce, se ven reducidos a muñones, pero tiene seis cuellos de una longitud desmesurada, y sobre cada uno de ellos una cabeza espantosa, con una triple fila de dientes en la boca... Ulises, con su gran sabiduría, prefirió sacrificar seis marineros a la voracidad de Scila antes que dejar a la glotona Caribdis tragarse el navío entero. De los dos males, supo escoger el menor. Pero no es ésta la cuestión: estamos tratando de identificar a Scila, el monstruo ladrador y policéfalo de Homero. Los cefalópodos no ladran en absoluto y poseen una sola cabeza, como todo el mundo. Podemos extrañarnos de la cantidad de cuellos y de pies atribuidos a Scila, pero no por ello deja de ser cierto que este pasaje evoca de forma irresistible la imagen de un pulpo agazapado en su guarida. Las extremidades de los brazos, enrolladas en forma de bola, hacen pensar en unas cabezas. Se puede incluso suponer que la triple fila de dientes hace alusión a las filas de ventosas colocadas en los brazos. Por supuesto, éstas son en realidad dos filas, en la mayoría de los pulpos, pero las ventosas forman un mosaico tan apretado que ciertamente deben examinarse en un individuo muerto para poder distinguir el plano de su disposición. Al fin, si bien el pulpo no tiene voz, produce por otra parte un ruido curioso a través de su sifón, cuando se le saca del agua y él expulsa, con grandes convulsiones, el contenido de su bolsa. Este ruido irrisorio puede, en último caso, hacer pensar en ladridos de un perrillo. En efecto, Scila era un pulpo, pero a medida de los héroes y semidioses de la Grecia antigua. Quizá el mismo nombre de Scila nos da una débil indicación en cuanto a la identidad del monstruo. Este nombre, según algunos filólogos, viene del sánscrito skad, destrozar, y significa en consecuencia el triturador. Podemos preguntarnos si el nombre de squid, que los anglosajones dan a los calamares, no tiene un origen similar...” [3].




[1]  Jacques Collin de Plancy: Diccionario Infernal, seis ediciones con sucesivas correcciones entre 1818 y 1863.
[2]  Robert Graves: Los Mitos Griegos, 1960.
[3]  Bernard Heuvelmasn: Tras la Estela de los Monstruos Marinos, 1958 y 1975.


Semiazas

            Príncipe de los doscientos ángeles que descendieron el monte Hermón, según una leyenda judía documentada en el siglo I.
            El capítulo VI del apócrifo Libro de Henoc dice: “Cuando los hijos de los hombres se hubieron multiplicado y les nacieron hijas hermosas y bonitas, en esos días, los ángeles hijos de los cielos las vieron y las desearon, y se dijeron entre sí: Vamos, escojamos mujeres entre los hijos de los hombres y engendremos hijos. Entonces, su jefe Semiazas les dijo: Temo que quizá no queráis cumplir esa obra y yo seré, yo solamente, responsable de un gran pecado. Pero todos le respondieron: Hagamos un juramente y prometámonos todos con un anatema no cambiar de destino, sino ejecutarlo realmente. Entonces, todos juntos juraron y se comprometieron acerca de eso con un anatema. Ellos eran doscientos, y descendieron sobre Ardis, la cumbre del Hermón... He aquí los nombres de sus jefes: Semiazas, su príncipe; Arakib, Aramiel, Kokabiel, Tamiel, Ramiel, Daniel, Ezequiel, Baraquiel, Azael, Armaros, Batariel, Aniel, Zaquiel, Samsapiel, Satariel, Turiel, Yomeyal, Arazeyal, sus decuriones...”
            Estos ángeles desviados enseñaron a los hombres antediluvianos el uso de los metales, la fabricación de armas, los recursos de la magia, los hechizos y los contrahechizos.  Con las mujeres engendraron gigantes, los cuales se hicieron antropófagos.


Semínola

            Población indígena de la Florida, aunque no su población primitiva.
            Los primeros conquistadores españoles se habían topado en el Sur de Florida con los calusas y tequestas, y en el Norte con los timucuas, guales y apalaches.  Algunas de estas tribus podían ser antillanas y otras muskoguis.  Pero acabaron desapareciendo tras sus luchas contra España e Inglaterra, que ocupó provisionalmente el país de 1763 a 1783.  Desde el Norte llegaron nuevas hordas muskoguis como los oconis, eufolas y mikasukis.  El dialecto mikasuki era el mismo que hablaban los hichitis de la alianza crique.  Así se formó en el interior de la península el pueblo semínola o separado, entiéndase separado de la nación muskogui.
            España trató bien a los semínolas a principios del siglo XIX, aunque no tuvo tiempo suficiente para convertirlos al catolicismo.  Oponiéndose a la presión americana, les suministró armas blancas de acero e incluso fusiles, lo cual era inhabitual en la tradición española.  La guerra anglo-americana de 1812 hizo que se les sumaran guerreros criques fugitivos, así como negros escapados de las plantaciones de Alabama y Georgia, por lo que en 1817-18 debieron sufrir las expediciones de castigo de Gaines y Jackson.  Pero los americanos, al adquirir por fin el territorio en 1821, mediante su compra a España, reconocieron a los semínolas la posesión de una parte del interior de la península.
            Los semínolas pudieron vivir tranquilos unos cuantos años, criando ganado y cultivando maíz, arroz, naranjas, caña de azúcar, algodón y añil.  Tenían algunos esclavos negros.  Pero con ellos vivían también negros libres, y esto incitaba a huir al interior a los que trabajaban en las plantaciones de los blancos.  Además de acoger a los cimarrones, los semínolas eran acusados de cuatreros, exagerándose sin duda los ocasionales robos de reses.  Aunque la Florida no era todavía un Estado de la Unión, y por lo tanto su población blanca carecía de peso político, la cuestión semínola fue resuelta según sus deseos, al coincidir con los del general Jackson, demócrata sureño elegido presidente en noviembre de 1828.

La Política India de Jackson

            Andrés Jackson, que ocupó la Casa Blanca durante dos períodos consecutivos, y su íntimo colaborador Martín Van Buren, que le sucedió a comienzos de 1837, se propusieron limpiar de indios toda la parte oriental de los Estados Unidos, deportando las tribus al otro lado del Misisipí.  Estas tribus, aisladas unas de otras y limitadas en su mayoría a pequeños territorios vigilados por el ejército, no pudieron oponer una resistencia eficaz.
            El gobierno federal envió delegados a todas las tribus orientales para renovar los antiguos tratados de paz, pero en realidad para convencerlas de que dicha paz sólo podía mantenerse si aceptaban la idea de emigrar allende el Misisipí.  La forma de enmascarar los hechos mediante bonitas frases, de acuerdo con la ideología liberal, podemos verla en el decreto del presidente por el cual no se obligaba a los indios a emigrar, sino que se les “autorizaba” a permutar sus tierras del Este por otras del Oeste.  Hay que reconocer, no obstante, que hubo en la administración demócrata cierta voluntad de hacer bien las cosas, pues se creó un fondo especial de muchos miles de dólares para ayudar a la población deportada e incluso se tuvo la feliz idea de agrupar a los segmentados muskoguis en un mismo suelo, concretamente en la zona situada al Norte de Tejas, donde el gobierno federal había implantado su autoridad mediante la construcción de Fort Smith en 1817 y Fort Gibson en 1824.  Con este motivo, fue denominado Territorio Indio, aunque al final el nombre que ha prevalecido es el de Oklahoma, que le pusieron los chactas y que significa Gente Roja.
            A pesar de las buenas maneras con que se quiso efectuar el desplazamiento de la población cobriza, éste no dejaba de significar una felonía.  Los indios muskoguis estaban entrando poco a poco en la civilización.  Ya no robaban ni mataban a los colonos próximos; practicaban sus cultivos tradicionales, junto con otros importados por los blancos; y acogían favorablemente a los predicadores de las sectas protestantes.  Los territorios que todavía conservaban en el Sur les habían sido solemnemente garantizados, y aunque en Oklahoma había también campos aptos para determinados cultivos que nadie explotaba, las condiciones naturales eran por completo diferentes.
            La mayoría de los muskoguis fue relativamente fácil de manejar.  Sus jefes protestaron, eso sí, llegando a contar con el apoyo del senador David Crockett y de la comunidad cuáquera.  Crockett, elegido por el Estado de Tenesse, el mismo de Jackson, había actuado catorce años antes como mediador de Jackson para negociar la paz con el jefe Istasapa u Ojo Negro.  Crockett dijo que los criques no querían irse y que tenían todo el derecho para no hacerlo, pues el gobierno federal les había asegurado la posesión perpetua de un trozo de Alabama.  Crockett les defendió tanto a ellos como a los chicasaos del Tenesse y a los chactas de la Luisiana Oriental, convertida el año 1817 en Estado del Misisipí.  Todas las protestas fueron inútiles, y las cuatro tribus, incluyendo a los nachez, casi aniquilados por los franceses en el siglo XVIII, tuvieron que trasladarse a Oklahoma.  Los cheroquis de raza magua contaron con la defensa de Sam Houston, que había sido adoptado por el jefe Uluteka, pero debieron abandonar Georgia en pésimas condiciones y sufrieron muchas muertes a lo largo del camino.  Sólo se libró un grupo cheroqui que pudo constituir la reserva de Quala en Carolina del Norte.  También eludieron la deportación los cataubas y los lumbis en las dos Carolinas.  Pero los lumbis no eran ninguna tribu india, sino una población marginal que hablaba inglés, formada ya en el siglo XVIII por la mezcla de indios, negros y blancos pobres.

La Guerra Semínola

            Los semínolas fueron los únicos indios orientales que pudieron presentar fuerte resistencia, gracias a las selvas y los pantanos de su país.  En mayo de 1832, el gobernador de la Florida se reunió junto al río o lago Oclagua con el rey Onapa y varios notables semínolas para que aceptaran conducir a su gente a Oklahoma, en compañía de los demás indios muskoguis.  Las condiciones, realmente, no eran malas, pues cada padre de familia recibiría un traje, una manta y algún dinero en efectivo.  Otrosí, una comisión de siete semínolas debía viajar con un delegado del gobierno federal a la zona del río Blanco, para buscar a su gusto tierras fértiles.  Sin embargo, cuando el pueblo se enteró de lo discutido, fue presa de la mayor excitación.
            Aunque los semínolas tenían una especie de rey titulado miko, su poder era muy limitado y las cuestiones políticas importantes se debatían en asamblea.  El rey tampoco podía administrar justicia, lo mismo que los caciques de las diversas aldeas, pues dicha función correspondía a los jurados.  Tanto el rey como los otros debían vivir de su hacienda privada, si bien solían ser ricos.  Añadiendo a esto que las conversaciones del Oclagua sólo habían contado con la participación de 16 jefes y subjefes, siendo por lo menos 80 el número total de ellos, comprenderemos el valor intrínseco de las mismas.  En la asamblea convocada al efecto, se vio surgir un frente patriota mayoritario que rechazaba el abandono de la Florida; y entonces el rey Mikanopi, es decir Onapa Miko, negó haber prometido nada al gobernador.  Varios de sus acompañantes, como los hermanos Ematla u Omata, Clay el Negro y el Gran Guerrero, mantuvieron el tipo y reconocieron la existencia de un acuerdo, si bien condicional, pues antes había que explorar las nuevas tierras ofrecidas.  Estos últimos fueron insultados por los patriotas, aunque al final Mikanopi logró imponer su criterio de proseguir las negociaciones para ganar tiempo.  Sin embargo, los blancos fueron más astutos y acabaron consiguiendo no sólo que la comisión semínola se pusiera en camino hacia Oklahoma, sino también que en ella figuraran sus amigos los Omatas y Clay el Negro.  En el lejano Fort Gibson, éstos convencieron a los demás para firmar un tratado definitivo, no condicionado a las votaciones de ninguna asamblea posterior, que sólo podría discutir variantes dentro de los términos previstos en el Oclagua.  Uno de los comisionados era el patriota Hoti Mati, yerno de Mikanopi; pero conociendo su afición a la bebida, lo emborracharon y firmó como todos.
            Entonces, el gobierno concentró en la península las tropas que estimó necesarias para infundir respeto y garantizar el cumplimiento del tratado: dragones de chaquetas amarillas, carabineros a caballo con uniforme verde oscuro, fusileros vestidos de azul celeste y artilleros de azul turquí.  Quedaba convenido que la emigración se realizaría como muy tarde en 1836 y que, antes de marcharse, los indios devolverían todos los esclavos negros fugados de las plantaciones blancas.  Pero en el interior se habían organizado tres hermandades cimarronas, cuyos líderes eran Abram, Carlos y Harry.  El primero, oriundo de Pensacola, se había instalado en Mikosanquia, y como hablaba muy bien el inglés, era uno de los consejeros de Mikanopi.  Los cimarrones apoyaban lógicamente al bando patriota, que prevaleció sobre los partidarios de transigir, ya de suyo menos numerosos, a pesar del efecto intimidatorio de Fort King, situado justo en medio de sus tierras, donde se había apostado una poderosa guarnición.  En abril de 1835, el general Thompson, encargado de los asuntos indígenas, y el general Clinch, comandante en jefe, se reunieron delante del dicho fuerte con el rey semínola y su numeroso séquito para ultimar los detalles de la emigración.  Sin embargo, y a pesar de los discursos favorables de los hermanos Omata, Clay el Negro y Lusta Hayo, no llegaron a ningún resultado concreto por la obstinación de Mikanopi, tras el cual se hallaban Hoti Mati, Holato Coahaya, Issamata o Serpiente del Agua, Abram el Cimarrón y Guillermo Powell.  Powell era mestizo, hijo de un inglés y de una india crique, y odiaba a los americanos desde el día en que el rapaz Viley Thompson le había metido en un calabozo para vender a su esposa o concubina negra en el mercado de esclavos.  Powell deshizo con su elocuencia todos los argumentos progubernamentales, y desde entonces fue líder indiscutido del bando patriota con el sobrenombre de Osceola, que los semínolas aplicaban a una bebida embriagadora.  La imagen de este Osceola se conserva en una pintura de Jorge Catlin.



            Viley Thompson esperaba que los indios favorables ganarían finalmente la partida, recurriendo si era preciso al asesinato de Osceola, y envió por lo tanto mensajes a todos los poblados para indicar el día y la hora en que cada uno debía entregar sus negros y su ganado, los cuales serían vendidos en pública subasta para al final restituirles el dinero en Oklahoma.  La respuesta de los patriotas fue reunir armamento por medio de robos o compras subrepticias.  Los primeros choques se produjeron aquel mismo verano.  Tres indios que estaban cazando sin permiso en una plantación blanca fueron sorprendidos por los propietarios, atados con correas y llevados a un establo.  Aquí permanecieron sin comer tres días y tres noches, hasta que vinieron a liberarles los hombres de su poblado.  Los propietarios huyeron, aunque no sin dejar heridos de bala a varios miembros de la expedición.  En un lugar conocido como Kanafa Pont, los blancos atacaron a unos semínolas sospechosos armados con fusiles, que transportaban mercancías, y les quitaron éstas matando a uno e hiriendo gravemente a otro.  Tales hechos daban la razón a Osceola, que pedía la guerra sin disimulo, y en los siguientes sucesos aparecieron los indios claramente como agresores.
            El día 11 de agosto de 1835, el soldado de enlace que llevaba el correo a Fort King desde Fort Brooke, en la bahía de Tampa, fue muerto por el camino.  Poco después, en la costa del Sudoeste, los indios asaltaron la hacienda del señor Cooley, que estaba ausente.  Tras asesinar a su esposa, a sus hijos y al preceptor de éstos, desaparecieron llevándose dos esclavos negros, tres caballos, treinta cerdos, trece barriles de provisiones, un barril de pólvora, cierta cantidad de plomo y algún dinero.  Unos colonos que se dirigían a las tierras del capitán Priest, en Guacajonta, fueron tiroteados cerca de un poblado semínola y tuvieron dos heridos.  Otros dos contabilizaron los que cortaban leña junto al lago Jorge.  En las orillas del río San Juan fueron saqueadas, a veces en connivencia con la servidumbre negra, las haciendas del coronel Kees, el comandante Heriot, el capitán Dummet y el señor Desyster.  También sufrieron grandes daños las de Bulón y Dupont en el Buen Retiro, las de Dunham y Rúe en Tomska, y las del general Hernández, el coronel Herring y don Bartolomé Solano en los alrededores de San Agustín.  Aproximadamente 500 esclavos de ambos sexos se unieron a los rebeldes.
            Rápidamente se movilizaron las milicias de Florida, e incluso se pidieron voluntarios al Estado de Georgia, aunque no fue posible evitar el abandono de muchas propiedades.  Sin embargo, todavía la guerra no había sido declarada formalmente.  Esto se hizo en una solemne asamblea presidida por Mikanopi con su corona de latón, que eligió a Osceola como tustenugue o jefe militar.  Los amigos del gobierno, unos 400 guerreros con sus familias, huyeron a la bahía de Tampa, mientras eran declarados traidores y condenados a muerte.  Deseaban trasladarse cuanto antes a Talajasi, para desde allí emprender el camino hacia el Oeste.  Pero el general encargado, que permanecía en Fort King, les llamó con la aviesa intención de emplearlos en la lucha contra sus hermanos, los cuales seguramente no llegaban a 2.600 combatientes.  Viley Thompson pensaba que así no tendría que recurrir a los civiles armados, quienes le acusaban de no haber sabido llevar bien el asunto.  Sin embargo, Osceola era un adversario fuera de lo común.  En noviembre de 1835 sorprendió en la manigua a un grupo de traidores antes de que pudiera reunirse con los soldados salidos de Fort King y lo deshizo.  Lusta Hayo pudo escapar, pero Carlos Omata cayó prisionero.  Osceola lo mató por su propia mano, aunque dándole la posibilidad de defenderse en un combate singular con hacha y cuchillo.  Esta hazaña convenció a los patriotas de que habían eleguido el tustenugue adecuado.
            La muerte de Carlos Omata hizo temer por el futuro de Fort King.  Viley Thompson no creyó que los indios osaran atacarlo, en vista de su poderosa guarnición.  Aún así, era un fuerte de madera y se hallaba en medio del territorio semínola.  Su colega Clinch, que tenía propiedades en los alrededores, no vaciló por lo tanto en pedir refuerzos a Fort Brooke, de donde salió el 24 de diciembre el mayor Dade al frente de 108 hombres, la mitad artilleros, con 6 cañones pequeños.  En la mañana del 28, cuando se disponía a pasar el río Amazura, esta columna fue sorprendida por los disparos de los rebeldes, ocultos tras la exuberante vegetación.  Dade cayó a la primera descarga.  Sus hombres intentaron levantar un parapeto triangular; pero antes de que éste alcanzara la altura de un metro, todos habían sido abatidos.  Al parecer, los indios no arrancaron cabelleras, aunque los negros que les acompañaban se mostraron muy crueles con los caídos.  Por verdadero milagro, tres soldados llamados Clarke, Thomas y Sprague no fueron rematados.  Cuando los rebeldes se marcharon, estos soldados iniciaron el regreso hacia la costa procurando no hacer ruido.  Al cabo de varios días, aparecieron en la bahía de Tampa heridos, agotados y sucios.  Inmediatamente fueron hospitalizados, pero sólo Clarke pudo sobrevivir.



            En la tarde del mismo 28 de diciembre, el general encargado, que ignoraba la suerte corrida por Dade y sus hombres, salió de Fort King con otros militares para cenar en el almacén de Rogers, situado a sólo 140 metros de la empalizada.  En medio de su alegre festín navideño, recibieron por las ventanas abiertas una lluvia de plomo.  A continuación, saltaron a través de ellas varios indígenas encabezados por Osceola; y aunque algunos comensales lograron escapar, no pudo hacerlo el propio Thompson, que tenía una deuda pendiente con el mestizo.  Este había dirigido la acción del Amazura, pero había venido a toda prisa con un grupo de guerreros escogidos para colocarse al acecho junto a Fort King.
            Cuando estas cosas ocurrieron, Clinch ya no estaba en el fuerte King, pues se había trasladado al Drake.  Clinch trató de recuperar al punto la iniciativa, y en enero de 1836 mandó salir del primero una columna formada por voluntarios montados, que marchaban en cabeza como conocedores del país, y un batallón de infantería de línea.  Eran casi 1.000 hombres, y su misión consistía en tomar por sorpresa un poblado cercano al Amazura, para llevarse como rehenes a los ancianos, las mujeres y los niños que allí hubiera.  Pero los indios se enteraron de la operación y les aguardaron en las orillas del río, en la zona pantanosa de Huitlecochi.  Osceola también dirigió esta batalla, luciendo el atavío de guerra descrito por los cronistas: la cabeza cubierta con una especie de turbante, que coronaban tres plumas blancas, y el talle ceñido con una faja de seda escarlata.  Los americanos sufrieron más de 100 bajas y tuvieron que retirarse, si bien lo hicieron con habilidad, evitando ser aniquilados.  Las bajas rebeldes fueron mayores que en la batalla anterior, aunque sin llegar a 50 entre muertos y heridos.
            El resultado de la segunda batalla del Amazura, acompañado por algunos éxitos parciales de los indios en la región del lago Jorge, hizo que Jackson confiara el mando a Gaines, su compañero de la campaña de 1817-18.  No obstante, Clinch permaneció en la Florida al mando de una brigada, pues Gaines traía nuevas fuerzas de la Luisiana.
            Edmundo Gaines desembarcó en la bahía de Tampa, desde donde marchó decididamente al interior con sus 2.000 soldados regulares y muchos milicianos.  Esto dio lugar a la tercera batalla del Amazura, librada también en la zona pantanosa de Huitlecochi, que ganó de nuevo Osceola, secundado por Holato Coahaya y Abram el Cimarrón.  A pesar de su superioridad numérica, los americanos fueron incapaces de tomar las posiciones rebeldes.  Tras diez jornadas de lucha, Osceola se retiró por su propia voluntad, al saber que Clinch avanzaba desde Fort King con otra columna.  Pero, antes de desaparecer, se permitió ofrecer la paz a Gaines si abandonaba el territorio semínola.  La llegada de Clinch no sirvió para conseguir el triunfo, como quisieron creer los americanos, sino para impedir que prosiguiera la sangría de las fuerzas de Gaines.  El mismo general en jefe, que tenía el labio inferior atravesado y tres dientes rotos a causa de un balazo, tuvo que regresar a Tampa con los demás heridos y una escolta.  Su segundo Scott, ayudado por Clinch, estuvo varios días persiguiendo por la selva a los 2.000 hombres de Osceola sin ningún resultado.
            El viejo Gaines dimitió aquel mismo año de 1836 y le sucedió Scott, quien no cosechó tampoco laureles de victoria, aunque dispuso de mayores fuerzas.  Scott planeó una operación hacia el centro del territorio rebelde, con tres columnas confluyentes desde el fuerte King, la bahía de Tampa y el río San Juan.  Esta vez, los indios no presentaron batalla y huyeron con sus familias a través de la espesura.  Comparada con la operación anterior, podía considerarse un éxito.  Pero la escasez de prisioneros y la pérdida por sorpresa de un convoy de aprovisionamiento para el fuerte Drake desacreditaron a Scott, que también debió dimitir.
            A finales de 1837, el cuarto general en jefe, Thomas Jessup, contaba con 10.000 soldados regulares, 3.000 milicianos y 2.000 auxiliares indios, pues a los semínolas colaboracionistas se habían sumado mercenarios criques, saunis y lenapes.  El pequeño ejército rebelde ya no podía amenazar la región de Fernandina y San Agustín, y sus caídos apenas eran reemplazados por los jóvenes que alcanzaban la edad adulta y por los esclavos negros que huían eventualmente a la selva.
            Osceola sostuvo no obstante la guerra hasta mediados de 1838, en que numerosas deserciones motivadas por el hambre y el cansancio le movieron a atender los deseos de paz de Mikanopi.  Ambos caudillos enviaron una carta a Fort Peyton, donde estaba Jessup, solicitando la apertura de conversaciones.  Jessup les exigió que entregaran las armas al comandante de Fort King y que esperaran su llegada acampados en las cercanías.  Así, una noche, cuando el miko y el tustenugue dormían tranquilamente con 100 guerreros, fueron detenidos por 500 dragones americanos, que se les echaron encima sin avisar.  Sólo 25 semínolas consiguieron huir, entre ellos Koakuchi o Gato Montés [1], sobrino de Mikanopi.  Los demás tuvieron que marchar encadenados al castillo español de San Marcos, llamado por los americanos Fort Marion.  Allí se clasificó a los prisioneros.  Osceola y Mikanopi fueron separados de los otros y enviados a la fortaleza-prisión de la isla de Sullivan, enfrente de Charleston, en Carolina del Sur.  Osceola murió el mismo año.  Sobre su muerte corren tres versiones: que falleció de una enfermedad contraída en la guerra, que se suicidó y que fue asesinado.  Mikanopi murió más tarde, pero sin haber recuperado tampoco la libertad.
            Los semínolas rebeldes tuvieron que acompañar a sus hermanos colaboracionistas a Oklahoma.  Sólo se salvaron del destierro los que, bajo el mando de Gato Montés, prosiguieron la guerra de guerrillas en los Everglades del Sur hasta el año 1843.  Estos fueron trasladados también a Oklahoma, junto con algunos cimarrones.  Así terminó aquella guerra, que había costado a los americanos 1.500 muertos y grandes sumas de dinero, aparte de dejar en entredicho el honor de su ejército.

Los Semínolas después de la Guerra

            Los semínolas de la Florida, reducidos a unas 300 personas, acabaron recibiendo en 1843 una reserva junto al lago Okichobi, donde todavía viven sus descendientes.
            Entre 1849 y 1850, un grupo huyó de Oklahoma, atravesó Tejas y buscó refugio en el Estado mejicano de Coahuila.  Sus jefes eran Gato Montés y el cimarrón Juan Caballo [2].  Los mejicanos les llamaron mascogos, nombre derivado evidentemente de muskogui, pero en su mayoría eran negros o zambos.  Gato Montés falleció en Méjico en 1857.  Juan Caballo se reintegró a los Estados Unidos durante la Guerra de Secesión, para colaborar con la causa abolicionista de Abraham Lincoln.  Pero más tarde volvió a Méjico, donde murió en 1882.
            A finales del siglo XX había unos 10.300 semínolas: 6.700 en Oklahoma y 2.900 en la Florida, más 700 mascogos en Méjico.  El gobierno federal enmendó antiguos errores en 1996, pagándoles una indemnización de 46 millones de dólares, el 75 % para los de Oklahoma y el 25 % para los de la Florida.




[1]  En inglés Wild Cat.
[2]  En inglés John Horse o John Gopher.


Sen

            Apellido español.

Datos del Apellido

            Es castellano.  Le corresponde escudo de sinople con una torre de oro adiestrada por un caballero y siniestrada por una dama [1].
            Sen, como primer apellido, contaba unos 490 portadores en España, hecha deducción de los inmigrantes [2], el 53 por ciento en la provincia de Madrid y el 14 en la de Toledo, según datos del INE para el año 2010.





[1]  Según el heraldista Valero de Bernabé.
[2]  Aproximadamente 50 inmigrantes.


Sena

            Topónimo y apellido español.  Con este nombre hay una villa en Aragón, otra en León y una aldea en Asturias.
            En catalán, sena designa al número 6 de los dados.

El río Sena

            Río del Norte de Francia, cuyo nombre deriva de la diosa Sequana. En francés se escribe Seine y es femenino, como casi todos los ríos de Francia, salvo el Ródano y unos pocos más.
            El Sena nace en la altiplanicie de Langres, en Borgoña, pasa por Troyes, Melún, París y Ruán, y desemboca en El Havre, tras haber hecho un recorrido de 776 kms.

Sena de Aragón

            Villa del reino de Aragón, cuyo nombre deriva de Sigena.  Está en la comarca de los Monegros, cerca de la ribera del Alcanadre.  Hay restos de un poblado de la Edad de Bronce.  La castellana doña Sancha, esposa de Alfonso II de Aragón, fundó en sus cercanías el monasterio de Santa María de Sigena en 1188.  Con la reforma administrativa liberal del siglo XIX fue incluida en la provincia de Huesca.  Entonces tenía unos 1.000 habitantes, más o menos los mismos a principios del siglo XX y sólo 600 en el año 2000.  Conserva la iglesia de la Asunción, el ayuntamiento de la época del Renacimiento, restaurado a finales del siglo XX, y la casa Nasarre.  El escudo municipal está cortado: primero de plata con un collar y dos mazas de sable cruzadas en aspa y segundo con las armas de la corona aragonesa.


Sena de León

            Villa de los montes de León, también llamada Láncara y Sena de Luna.  Está a 1.140 metros de altitud, en la zona donde confluyen los ríos Luna y Omaña formando el Órbigo.  Con la reforma administrativa liberal fue incluida en la provincia de León.  Tenía unos 1.700 habitantes en el reinado de Isabel II, subió a 2.100 a principios del siglo XX y bajó a 500 a finales del mismo.  El balneario de Caldas de Luna se creó bajo Alfonso XIII.  El gobierno de Franco hizo el gran pantano de Luna, y por esta causa el ayuntamiento debió trasladarse desde el lugar de Láncara al de Sena.  El escudo municipal es de plata con un puente de doble arpa de sable sobre ondas de azur-plata, más jefe de sinople con dos cabezas de mastines de plata y bordura de azur con ocho lunas de plata en cuarto menguante.


Datos del Apellido

            Es de varios orígenes.  Los caballeros de Valencia llevaban escudo de gules con un cisne de plata.  Los de Cataluña, escudo de oro con un lobo de azur girando su cabeza hacia un león de gules lanzado contra él.  Otros, escudo de azur con una torre redonda de oro y un león de lo mismo empinándose a los muros [1].
            También hubo un linaje Sena en Flandes, llevando escudo de oro con dos fajas de azur [2].
            Varias ramas pasaron al Río de la Plata.
            Sena o De Sena, como primer apellido, contaba unos 1.150 portadores en España, hecha deducción de los inmigrantes [3], el 28 por ciento en la provincia de Valencia, el 17 en la de Cádiz, el 15 en la de Barcelona, el 8 en la de Sevilla, el 5 en la de Jaén y el 5 en la de Madrid, según datos del INE para el año 2010.




[1]  Según el juez Esquerdo, el rey de armas Cadenas Vicent y el heraldista González-Doria.
[2]  Según la Heráldica de Rietstap y Rolland.
[3]  Aproximadamente 650 inmigrantes.


Sendrac

            Apellido francés.

Datos del Apellido

            Los caballeros de Guyena y Gascuña llevaban escudo cuartelado: primero y cuarto de azur con un león de oro, linguado y garrado de gules, segundo y tercero de oro con tres cornejas de sable armadas de gules [1].
            El apellido Sendrac no existe en España, según datos del INE para el año 2010.




[1]  Según la Heráldica de Rietstap y Rolland.


Senra

            Topónimo y apellido español.  Con este nombre hay veintisiete aldeas en Galicia y una en León.

Datos del Apellido

            Es gallego.  Los del Pazo de Hermosende llevaban escudo de oro con una sierra o cordillera de sinople.  Los de Madrid, escudo de gules con un brazo de carnación cortado y goteando sangre.  Otros, escudo de plata con un león de color pardo resaltado por una faja de gules [1].
            Varias ramas pasaron a Cuba, Venezuela y Argentina.
            Senra, como primer apellido, contaba unos 1.600 portadores en España, hecha deducción de los inmigrantes [2], el 27 por ciento en la provincia de Pontevedra, el 26 en la de Coruña, el 12 en la de Madrid, el 6 en la de Orense y el 4 en la de Lugo, según datos del INE para el año 2010.




[1]  Según el rey de armas Cadenas Vicent y los heraldistas González-Doria y Valero de Bernabé.
[2]  Entre 50 y 100 inmigrantes.


Senserrich

            Apellido español.

Datos del Apellido

            Es catalán.
            Una rama pasó a la República Argentina.
            Senserrich, como primer apellido, contaba unos 120 portadores en España, el 90 por ciento de ellos en la provincia de Barcelona, según datos del INE para el año 2010.


Sentex

            Apellido francés.

Datos del Apellido

            Pertenece a un linaje de Tolosa de Francia que tenía escudo de oro con un chevrón de gules y debajo una gavilla de azur [1].
            El apellido Sentex no existe en España, según datos del INE para el año 2010.




[1]  Según la Heráldica de Rietstap y Rolland.


Serratosa

            Apellido español.

Datos del Apellido

            Es catalán.  Sus caballeros usaban escudo partido: primero de gules con una maza de oro y segundo de sinople con una torre de oro almenada y mazonada de sable.  El linaje aragonés Serratosa o Serratusa tenía escudo de gules con una sierra de oro y sable [1].
            Varias ramas pasaron al Río de la Plata.
            Serratosa, como primer apellido, contaba unos 300 portadores en España, el 54 por ciento en la provincia de Barcelona, el 15 en la de Málaga y el 13 en la de Valencia, según datos del INE para el año 2010.




[1]  Según el rey de armas Cadenas Vicent y el heraldista Valero de Bernabé.


Seudónimo

            Nombre compuesto sacado del griego, más correctamente escrito pseudónimo, que significa falso nombre.  Es el usado por un escritor o un artista en sus obras y actividades, algunas veces deseando ocultar su verdadera personalidad, aunque la mayoría por razones de gusto o capricho estético.  En algunos casos el seudónimo es realmente un apodo.
            Entre los seudónimos usados por escritores, alquimistas, pintores, escultores, arquitectos, políticos, periodistas, realizadores teatrales y, sobre todo, por actores y cantantes, que los llaman nombres artísticos, podemos citar:
            Diego Abad de Santillán: Sinesio Baudilio García Fernández; Abdul Azis: Nicanor Bolet Peraza; Abramovich: Rafael Rein; Abrego: Héctor Abreu; Nick Adams: Nicholas Aloysius Adamschok; Adar: Juan de la Rada; Teodoro Adorno: Teodoro Luis Wiesengrund; Spiro Agnew: Teodoro Spiros Agnestópulos; Agranov: Yankel o Jakov Saulovich Sorenson; Anouk Aimée: Nicole Françoise Soria Dreyfus; Aimos: Raymond Caudrilliers; Víctor Alba: José Pagés; Eddie Albert: Edward Albert Heimberger Jones; Alcíbar: Rafael Picavea; Ross Alexander: Ross Smith; Woody Allen: Allan Stuart Konigsberg; June Allyson: Eleanor o Ella Geisman; Axel von Ambesser: Eugen Alexander von Oesterreich; Ambrós: Miguel Ambrosio Zaragoza; Don Ameche: Dominic Amici; Amira: Rachel Milstein; Marcel Amont: Marcel Miramón; Günther Anders: Günther Stern; Gilbert M. Anderson: Gilbert Maxwell Aronson; Jaime de Andrade: general Francisco Franco; Gwili Andre: Gurli Andressen; Andrex: André Jaubert; Annabella: Suzanne Georgette Charpentier; Guillaume Apollinaire: Guglielmo Apollinaris de Kostrowicki; Imperio Argentina: Magdalena Nile del Río; Arletty: Marie Leonie Bathiat; Juan de Arona: Pedro Paz-Soldán; Jean Arthur: Gladys Georgia Green; Artur Artuzov: Renucci; León Askin: Leo Aschkenazy Susmann; Fred Astaire: Frederick Austerlitz; Mary Astor: Lucile Vasconcelos Langhanke; Micha Auer: Mikhail Aunkovsky Auer; Jean-Pierre Aumont: Jean-Pierre Salomons Cahen; Tina Aumont: Maria Cristina Salomons García (hija del anterior y de María Montez); Arthur Avalon: Sir John George Woodroffe; Charles Aznavour: Shanur Vakhinag Aznavurian; Azorín: José Martínez Ruiz.
            Lida Baarova: Ludmila Babkova; Lauren Bacall: Elizabeth Joan Perske Weinstein; Josephine Baker: Frida Josephine Macdonald; George Balanchine: Georgi Balanchivadse; Arlette Balkis: Arlette Redon; Anne Bancroft: Anna María Italiano (casada con Mel Brooks); Theda Bará: Teodosia Godman; Aurel Baranga: Ariel Leibowitz; Barbarus: Johannes Vares; Elaine Barrie: Jacobs, casada con John Barrymore; Red Barry: Donald Barry de Acosta; Ethel, Lionel y John Barrymore: Ethel, Lionel Herbert y John Sidney Blythe; John Drew Barrymore: John Blythe Costello; Freddie Bartholomew: Llewellyn; Harry Baur: Henri Marie Rodolphe Baur; Tom Bay: William Thomas Bay; Gilbert Becaud: Gilbert Silly; Ana Belén: María del Pilar Cuesta; Benarogias: Abraham Ben Ahron; Jack Benny: Jakob Kubelsky; Berger: André Malraux; Irving Berlin: Isador Baline; Trude Berliner: Gertrud Goethe; Paul Bern: Paul Levy; Ben Bernie: Benjamin Ancelovitsch; Jules Berry: Louis Jules Paufichet; general Jan Berzin apodado Grisin en España: Peteris Kiuzis; Bieletsky: Haim Bielsky; coronel Bielov: Karlo Lukanov; Boleslaw Bierut: Boleslaw Rutkowski Biernacki; Tala Birell: Natalia Bierl; Betsy Blair: Elizabeth Boger, casada con Gene Kelly y con Karel Reisz; Robert Blake: Michael James Gubitosi; Claire Bloom: Patricia Claire Blume Grew antes Grawitsky; Emil Bodnaras: Emilian Bondarchuk; Dirk Bogarde: Derek Van der Bogaerd; Bogdanov: Alexander Malinowski; Boixcar: Guillermo Sánchez Boix; Richard Boleslawski: Boleslaw Ryszard Srzednicki; Jacking Boor: general Francisco Franco; Edwina Booth: Josephine Constance Woodruff; Mateo Booz: Miguel Angel Correa; Ernest Borgnine: Ermes Effron Borgnino; Borodin: Mikhail Grusenberg; Bourvil: André Raimbourg; Stephen Boyd: William Stephen Millar; Bramante: Donato de Antonio; Willy Brandt: Herbert Karl Frahm; Bobby Breen: Isadore Borsack; George Brent: George Brendan Nolan; Felix Bressart: Felix Breslauer; Fanny Brice: Fania Borach Stern; Lilí Brik: Lilia Kagan, hermana de Elsa Triolet y mujer del general Primakov; Herman Brix: Bruce Bennett; Charles Bronson: Charles Dennis Buchinsky; Samuel Bronston: Samuel Bronstein; Tyler Brooke: Victor Hugo de Biere; Mel Brooks: Melvin Kaminsky; Lenny Bruce: Leonard Alfred Schneider; Blanchette Brunoy: Blanche Bilhaud; Bulanov: Pavel Bulan; Avram Bunaciu: Abraham Gutman; George Burns: Nathan Birnbaum; Richard Burton: Richard Walter Jenkins.
            James Caan: James Kahan Falkenstein; Caballero: Alexander Mirich; Fernán Caballero: Cecilia Böhl de Faber; Susan Cabot: Harriet Shapiro; Nicolas Cage: Nicholas Kim Coppola Vogelsang; Cagliostro: José Bálsamo; Michael Caine: Maurice Joseph Micklewithe; Roy Calhoun: Frank Mac Cown; Phyllis Calvert: Phyllis Hannah Bickle; Giorgio Camen: Giuliano Pajetta; El Campesino: Valentín González; Canapino: Giacomo Calandrone; Cantinflas: Mario Moreno Reyes; Eddie Cantor: Edward Israel Iskowitz; Truman Capote: Truman Streckfus Persons Faulk; Kate Capshaw: Kathleen Sue Nail; Arthur Edmond Carewe: Jan Fox; Martine Carol: Marie Louise Jeanne Nicolle Mourer; Rudolph Cartier: Rudolph Katscher; Pauline Carton: Pauline Biarez; Alejandro Casona: Alejandro Rodríguez Alvarez; Joanna Cassidy: Joanna Virginia Caskey; Peggie Castle: Peggy Thomas Blair; William Castle: William Schloss; C. W. Ceram: Kurt Wilhelm Marek; Jeff Chandler: Ira Grossel; Cyd Charisse: Tula Finklea; Charlot: Charles Spencer Chaplin o Coplan; Paddy Chayefsky: Sidney Aaron Chayevsky; Pierre Chenal: Pierre Cohen; Cher: Cherilyn Sarkisian Crouch; Maurice Chevalier: Maurice Edouard Saint-Leon; Josif Chisinevschi o Kischinievsky: Jakob Broitman; Clarín: Leopoldo García de las Alas; René Clair: René Chomette; Ina Claire: Ina Fagan; Stanley Clements: Stanislaw Klimowicz; E. B. Clucher: Enzo Barboni; Lee J. Cobb: Leo Jacob; Emile Cohl: Emile Courtet; Emma Cohen: Emmanuela Beltrán Rahola; Claudette Colbert: Lili Chauchoin; Colombine: Carmen de Burgos; Russ Columbo: Ruggiero Colombo; Concolorcorvo: Alonso Carrió de la Bandera; Joseph Conrad: Józef Korzeniowski; comandante Carlos Contreras: Vittorio Vidali; Le Corbusier: Charles Jeanneret; Donald Webster Cory: Edward Sagarin; Lou Costello: Louis Francis Cristillo; Marcel Cravenne: Marcel Cohen; Joan Crawford: Lucille Fay Lesueur; Janine Crispin: Jeannine Suzanne Crépin; Linda Cristal: Marta Victoria Moya; Plotino Cuevas: Ramón Pérez de Ayala; Tony Curtis: Bernard Schwartz; Michael Curtiz: Mihaly o Mano Kertesz.
            Lil Dagover: María Antonia Siegelinde Lillets Seubert; Dalida: Yolanda Cristina Gigliotti; Marcel Dalio: Marcel Benoit Blauschild; Lilí Damita: Liliane Marie Madeleine Carré (amante de Luis Fernando de Hohenzollern, hijo del kronprinz de Alemania, casada con Michael Curtiz y con Errol Flynn); Dan: Fedor o Teodoro Ilich Gurevich; Karl Dane: Rasmus Karl Thekelsen Gottlieb; Helmut Dantine: Helmut Guttmann; Denise Darcel: Denise Billecard; Rubén Darío: Félix Rubén García Sarmiento; Jules Dassin: Julius Dassin Vogel; Joe Dassin: Joseph Ira Dassin Launer; Bette Davis: Ruth Elisabeth Davidson; Marion Davies: Marion Cecilia Douras; Doris Day: Dorin van Kappelhoff; Catherine Deneuve: Catherine Dorléac; Maria Denis: María Ester Beomonte; Angie Dickinson: Angeline Brown; Constantino Dobrogeanu-Gherea: Solomon Katz; Jenny Dolly: Janszieka Deutsch; Robert Donat: Friedrich Robert Donath; Martin Donovan: Martin Smith; Lucy Doraine: Ilona Kovacs; Douglas: Jakob Smuchkievich; Kirk Douglas: Issur Danielovich Demsky; Melvyn Douglas: Hesselberg; Doctor Dubois: Miecyslaw Domanski; Margaret Dumont: Daisy Juliette Baker (casada con el millonario John Moller Jr); Bob Dylan: Robert Allen Zimmerman.
            Blandine Ebinger: Blandine Löser (casada con Friedrich Hollander); José Echena: José Echenagusía Errazquin; Boris Efimov: Boris Efimovich Friedlander, hermano de Koltsov; Paul Eluard: Eugenio Grindel; Emil: Vukasin Radunovich; Emin Pachá: Eduardo Schnitzer; Ercoli también llamado Mario Correnti: Palmiro Togliatti; Leif Erickson: William Anderson; Pedro Escamilla: Julián Castellanos Velasco; Rosa Espino: Vicente Riva-Palacio; Etteila: Jean-Baptiste Alliette.
            Douglas Fairbanks: Douglas Elton Thomas Ulman; Douglas Fairbanks Jr: Douglas Ulman Sully; Lee Falk: León Harrison Gross; Fatty: Roscoe Arbuckle; Leonardo Favio: Fuad Jorge Jury; Alice Faye: Leppert; Pedro Ferenc: Lajos Cebi; Luisa Ferida: Luisa Manfrina Farnet (asesinada por los comunsitas a finales de la II Guerra Mundial); Fernandel: Fernand Contandin; Fernando: Wilhelm Banik; Fernanflor: Isidoro Fernández Flórez; Olek Ferry: Alexander Bekier; Fersen: Enrique Fernández Sendón; Edwige Feuillère: Edvige Louise Caroline Cunati; Jacques Feyder: Jacques Frédérix; Marsilio Ficino: Diotifeci; Gracie Fields: Grace Stansfield; W. C. Fields: William Claude Dukenfield; Fígaro: Mariano José de Larra; Eugenio Filaleto: Thomas Vaughan; Ireneo Filaleto: acaso George Starkey o John Winthrop; Firtos: Laszlo Rajk; Otto Flatter: Ferenc Muennich; Eric Fleming: Edward Heddy; Ronda Fleming: Marilyn Louis; Florelle: Odette Rousseau; Joan Fontaine: Joan De Havilland (hermana de Olivia De Havilland); John Ford: John Sean O’Feeney o más bien Sean Aloysius O’Fearna Curran; María Forescu: María Fullenbaum; Forges: Antonio Fraguas; Redd Fox: John Elroy Sanford; Anatole France: Jacques Anatole François Thibault; Annie France y Annie Bleue: Jenny Hecquet; Víctor Francen: Víctor Sidonia Franssen; Tony Franciosa: Anthony Papaleo Franciosa; Franek también apodado Don Francisco: Franciszek Kriegel; Lliberto Fraternal: Pedro Bonet; Pierre Fresnay: Pierre Jules Louis Laudenbach; Pablo Fritz: Pavel Batov; Fulcanelli: muy probablemente Juan Julián de Champagne; Ramón Fuster: Miquel Ferrer.
            Jean Gabin: Jean-Alexis Moncorgé; Gabriel Gabrio: Edouard Gabriel Delièvre; Analía Gadé: María Ester Gorostiza; general Gal: Janos Galicz; Galen: Vasili Blücher; Gallo: Luigi Longo; Henri Garat: Emile Henri Camille Garassu; Greta Garbo: Margarita Luisa Gustafsson; Andy García: Andrés Arturo Garci Menéndez; Juan García: Amós de Escalante; Carlos Gardel: Carlos Gardes; John Garfield: Jacob Julius Garfinkel; Judy Garland: Frances Ethel Judith Gumm; Garlandi: Ruggero Grieco; John Gates: Solomon Regenstreif; Gaziel: Agustín Calvet; Fray Gerundio: Albino Juste; Erno Gerö llamado Pedro Gueré en España: Ernst Singer; John Gilbert: John Cecil Pringle; coronel Gilles: Joseph Epstein; Gironella: Enrique Adroher; Françoise Giroud: Lea France Gourdji Farragi; Paulette Goddard: Pauline Marion Levy; general Gómez: Wilhelm Zeisser; Manolo Gómez Bur: Manuel Gómez y López de la Osa; Francisco Gómez Trejo: Frank Tinker; Máximo Gorki: Alejo Piechkov; Gorkin: Julián Gómez; Gloria Grahame: Gloria Hallward Mac Dougal; Stewart Granger: James Stewart; Cary Grant: Archibald Alexander Leach; Alexandru Graur: Alter Brauer o Breuer; El Greco: Doménico Teotocópuli; Juan Gris: José Victoriano González Pérez; Fabio Grobart: Abraham Zinkovich; Guadalupe Victoria: José Miguel Fernández Félix; Soledad Gustavo: Teresa Mañé Miravet (esposa de Federico Urales y madre de Federica Montseny).
            Jonathan Hale: Jonathan Hatley; John Hall: Charles Hall Locher; Johnny Hallyday: Jean-Philippe Smet; Knut Hamsun: Knut Pedersen; general Hans: Hans Kahle; Erik Hanussen: Herschel Stein Schneider; Jean Harlow: Harlean Carpenter; Laurence Harvey: Laruschka Mischa Skikne; Henry Hathaway: Henri Leonard de Fiennes; Heidemarie Hatheyer: Heide Marie Nechansky; Sterling Hayden: Sterling Walter; Susan Hayward: Edith Marrener; Rita Hayworth: Margarita Carmen Cansino; Gustav: Werner o Gustav Heilbrunn; Brigitte Helm: Brígida Eva Gisela Schittenhelm (casada en 1935 con el empresario Hugo Künheim); Marc Henry: Achille Georges d’Ailly-Vaucheret; Hergé: Georges Remi; Josita Hernán: Josefina Hernández; Barbara Hershey: Barbara Hersztein; Jean Hersholt: Leónidas Frank Chaney; Charlton Heston: Charles Carter; Terence Hill: Mario Girotti; Hispaleto: Manuel García; Lucie Höflich: Helene Lucie von Holvede; Marianne Hold: Marianne Pissowotzki; William Holden: William Franklin Beedle; Judy Holliday: Judith Tuvim; Jany Holt: Ruxandra Catarina Vladescu Olt; Harry Houdini: Erik Weiss; Leslie Howard y Ron Howard: Steiner; Rock Hudson: Roy Harold Scherer; Jeffrey Hunter: Henry Herman Mac Kinnies; Walter Huston: Walter Houghston.
            Juana de Ibarbourou: Juana Fernández Morales; Albert Igoin: Haim David Jaller.
            Jacomart: Jaime Bacó Escribá; Sam Jaffe: Shalom Jaffet; La Jana: Henriette Margarethe Hiebel; Christian Jaque: Christian Maudet; Jean-Paul: Leib Jampolski; Jeannot: Jean Hemmen; Al Jolson: Asa Joelsohn; Jennifer Jones: Phylis Isley (casada con el empresario David Selznick); Juan de Juanes: Vicente Juan Macip Navarro.
            K-Hito: Ricardo García López; Kamenev: León Rosenfeld; Alan Kardec: León Hipólito Denizard Rivail; Boris Karloff: William Henry Pratt; Elia Kazan: Elías Kazanjoglu Schischmanoglu; Danny Kaye: Daniel Kaminsky; Diane Keaton: Diane Hall; Michael Keaton: Michael John Douglas; Ian Keith: Ian Sylvester Ross; Nancee Kelly: Kelly Jean Van Dyke; Kirov: Sergio Kostrikov; general Emil Kleber: Lazar o Manfred Stern; Kobecki o Kobetsky: Kazimierz Baranski; Arthur Koestler: Abraham o Arturo Köstler Jeiteles; Kolia: Nikolai Kuznietsov; Peter Kolosimo: Pier Domenico Colosimo; Mikhail Koltsov: Moisei o Mikhail Efimovich Friedlander; general Wacek Komar: Waclaw Mendel Kossoi; Alberto Korda: Alberto Díaz Gutiérrez; Vera Korène: Rebecca Vera Koretzky; Kot: Dimitri Koturovich; Krimsky: Adolf Abramovich Joffe; Walter Kriwicki o Krivitsky: Walter Ginsburg; Bela Kun: Abel Kohen; general Kuper: Grigori Kulik.
            Bert Lahr: Isador Barrheim; Verónica Lake: Constance Marie Ockelman; Bárbara La Marr: Reatha Watson; Hedy Lamarr: Hedwig Eva Kiesler o Kreisler; León Lambert: Leo Zuckermann; Carole Landis: Frances Lilian Mary Ridste; Abbe Lane: Abigail Lassman; Susi Lanner: Meta Reif; Walter Lantz: Walter Lanza Gervasi; Claudio Laredo: Samuel Cohen; Odette Laure: Odette Yvonne Marie Dhommée; Stan Laurel: Arthur Stanley Jefferson; Marc Lawrence: Max Goldsmith; Miklos Laszlo: Nicolaus Leitner; Zarah Leander: Sara Stina Hedberg; Ginette Leclerc: Geneviève Lucie Menut; Janet Leigh: Jeanette Helen Morrison; Vivien Leigh: Vivian Mary Hartley; Lenin: Vladimir Ilich Ulianov Blank; Leonid o Leonov o Kotov: Leonid Eitingon; Eliphas Leví: Alfonso Luis Constant; Jerry Lewis: Joseph Levitch; Ted Lewis: Leopold Friedman; Licóstenes: Conrado Wolfhart; Horia Liman: Lehmann; Max Linder: Gabriel Maximilien Leuvielle; Virna Lisi: Virna Pieralisi; Maxim Litvinov: Meir Wallach Finkelstein; Mary Livingstone: Sadie Marx antes Markovich; Carole Lombard: Jane Alice Peters; Arthur London: Artur Gerhard; Sylvia Lopez: Helga Tatiana Bernt; Sophia Loren: Sofía Scicolone; Jean Lorrain: Paul Alexandre Duval; Peter Lorre: Laszlo Loewenstein; Pierre Loti: Julien Viaud; Myrna Loy: Myrna Adele Williams; Lozovsky: Solomon Abramovich Dridzo; Emil Ludwig: Ludwig Cohn; Bela Lugosi: Bela Ferenc Deszo Blasko; general Lukacs: Matei Zalka Frankel; el profesor György Lukacs: Löwinger.
            Mary Mac Donald: Cora Marie Frye; Arthur Machen: Arthur Llewellyn Jones; Darren Mac Gavin: William Lyle Richardson; Shirley Mac Laine: Shirley Maclean Beatty (hermana de Warren Beatty); Curzio Malaparte: Kurt Erich Suckert; Karl Malden: George Mladen Sekulovich; Jayne Mansfield: Vera Jayne Palmer; general Boris Mansurov: Hadyi Omar Mansur; Jean Marais: Jean Villain-Marais; Marcel Marceau: Marcel Mangel; Fredric March: Frederick Ernest Bickel; Marcos: Abraham Slutsky; Margolin: Julius Margulis; Maring: Hendricus Sneevliet; Ana Mariscal: Ana María Rodríguez Arroyo; René Marjac: René Alexandre Homme; Marjolaine: Sylvie Gance; Jane Marken: Jeanne Berthe Adolphine Crabbe; Markin o Arthur Walter: Valentin Markus; general Markos: Markos Vafiades; Trude Marlen: Trude Posch; Hugh Marlowe: Hugh Herbert Hipple; June Marlowe: Gisela Valeria Goetten; Florence Marly: Hana Smekalova (actriz checa casada con Pierre Chenal y en 1956 con el conde austriaco Adolfo Degenhart von Wurmbrand-Stupach); Tristán Maroff: Gustavo Navarro; Herbert Marshall: Herbert Brough Falcon; Marion Marshall: Marion Tanner; Niní Marshall: María Ester Traveso Pérez; Dean Martin: Dino Paul Crocetti Barra; Martino Martini: Alessandro Vaja; Martinov: Alexander Samoilov Pikker; Yuri Martov: Julius Osipovich Zederbaum; Massiel: María de los Angeles Santamaría y Espinosa; Walter Matthau: Walter John Matthow Berolsky; Gerda Maurus: Gertrudis María Pfiel; Harry Max: Maxime Dichamp; Alfredo Mayo: Alfredo Fernández Martínez; Virginia Mayo: Virginia Clara Jones; Medina: Vittorio Codovilla; Melanchton: Felipe Schwartzed o Schwarzerdt; Raquel Méller: Francisca Marqués López; Jean-Pierre Melville: Jean-Pierre Grumbach; Melina Mercouri: María Amalia Merkuris (casada con Jules Dassin, éste divorciado de su primera esposa la violinista judía Beatriz Launer); Ethel Merman: Zimmermann; Metastasio: Pietro Trapassi; Gustav Meyrink: Meyer; Inge Meysel: Ingeborg Charlotte Hansen; Michoels: Solomon Vovsi; Ray Milland: Reginald Alfred Truscott-Jones; Carmen Miranda: María do Carmelo Cunha de Miranda; Isa Miranda: Inés Isabela San Pietro; Gabriela Mistral: Lucila Godoy Alcayaga; Gordon Mitchell: Charles Allen Pendleton; general Modesto: Juan Guilloto; Molière: Juan Bautista Poquelín; Tirso de Molina: fray Gabriel Téllez; Molotov: Viacheslav Skriabin; Marilyn Monroe: Norma Jean Mortenson; Yves Montand: Ivo Livi; Conchita Montenegro: Concepción Andrés Picado; Jorge Montero: Eudocio Ravines; Santos Monterro Sánchez: Samuel Skornicki; Lola Montes: Elizabeth Rosanna Gilbert; Elisa Montés: Elisa Ruiz Penella; María Montez: María Africa García Vidal; Sara Montiel: María Antonia Abad; Alberto Moravia: Alberto Pincherle; Silvio Morelli: Aureliano Santini; Moreno: Pietro Celli; Antonio Moreno: Antonio Garrido Moreno; Marguerite Moreno: Marguerite Monceau; Michele Morgan: Simone Roussel; Gaby Morlay: Blanche Pauline Fumoleau; Jacques Mornard también apodado Jackson: Ramón Jacobo del Río Mercader; Paul Muni: Friedrich Meichilem Meyer Weisenfreund; F. W. Murnau: Friedrich Wilhelm Plumpe.
            Félix Nadar: Gaspar Félix Tournachon; Nadiuska: Rosvita Honczar; Nita Naldi: Anita Donna Dooley; Amadeo Nazzari: Salvatore Amadeo Buffa; José Negreros: José Joaquín Ortiz; Pola Negri: Bárbara Apolonia Chalupec; Pablo Neruda: Neftalí Ricardo Eliecer Reyes Basualto; Gerard de Nerval: Gerard Labrunie; Amado Nervo: Juan Crisóstomo Ruiz de Nervo y Ordaz; Lotte Neumann: Charlotte Pöttler; Mario Nicoletti: Giuseppe di Vittorio; Susi Nicoletti: Suzanne Emile Louise Adele Habersack; Eugenio Noel: Eugenio Muñoz Díaz; Noël-Noël: Lucien Noël; Emil Nolde: Emil Hansen; Max Nordau: Max Südfeld; Sheree North: Dawn Shirley Bethel; Barry Norton: Alfredo Carlos de Birben; Noskov: Milan Bozovich; Novalis: Jorge Federico Von Hardenberg; Medea de Novara: Hermine Kindle Flutcher; Ramón Novarro: José Ramón Gil Samaniego.
            Jack Oakie: Lewis Delaney Offield; Merle Oberon: Estela O’Brien Thompson; Maureen O’Hara: Maureen Fitzsimmons; Warner Oland: Johan Verner Olund; Olga: Sara Ravich (esposa de Zinoviev); Max Ophüls: Max Oppenheimer; coronel Orlov: Alexander Nikolsky o según otros Lev Feldbin; Oro: Onésimo Redondo Ortega; George Orwell: Eric Arthur Blair; Osinsky: Valerian Obolensky; Richard Oswald: Richard Ornstein; Ossi Oswalda: Oswalda Stäglich; Gerard Oury: Max Gerard Tanenbaum Houry.
            George Pal: György Pal Marczincsak; Jack Palance: Walter o Vladimir Palahniuk Gramiak; Nathalie Paley: Natalia Romanov Karnovich de Hohenfelsen; Lilli Palmer: Lilli Peiser Lissman; Papus: Gerardo Encausse Pérez; Jean Pâqui: Jean François Marie Henri de Thonel d’Orgeix; Larry Parks: Samuel Lawrence Klausman; Dita Parlo: Greta Gerda Kornstadt; Danièle Parola: Yvonne Canale Parola; Alexander Parvus: Israel Helphand; la Pasionaria: Dolores Ibárruri; Ana Pauker: Ana Rabinsohn; Josef Pavel: Josef Frantisek Schuster; Terele Pávez: Teresa Ruiz Penella; Emma Penella: Manuela Ruiz Penella; Dusan Petrovich: Milos Grigorievich; River Phoenix: River Jude Bottom; Edith Piaf: Edith Gassion; Piatnicki o Piatnitsky: Josif Ahronovich Tarsis o Levin; Mary Pickford: Gladys Louise Smith; Pierre: Petar Milanovich; Oscar Pin: Fernando Perdiguero Pérez; Pitigrilli: Dino Segre; Poliziano: Angelo Ambrogini; Anastasio Poncela: Francesco Fasone; Pontormo: Jacopo Carrucci; Natalie Portman: Natalie Hershlag Stevens; Yvonne Printemps: Yvonne Wigniolle; Freddie Prinze: Frederick Karl Pruetzel.
            Quino: Joaquín Salvador Lavado Tejón.
            Radek: Karl Sobelsohn; Raimondo: Quinto Battistata; Raimu: Jules Auguste Muraire; Matías Rakosi: Mateo Rosenfeld o Rosenkranz; Yogui Ramacharaka: William Walker Atkinson; Hubert von Ranke: Moritz Bressler; Nicholas Ray: Raymond Nicholas Kienzle; Martha Raye: Margaret Reed; Alex Raymond: Alexander Gillespie; George Reeves: George Keefer Brewer; Israel Regardie: Israel Regudy; Regnier: Pierre Rebière; Bedrich Reicin: Fritz Reizinger; Sidney Reilly: Rosenblum, famoso espía del Intelligence Service; Max Reinhardt: Maximilian Goldmann; Sergio Renán: Samuel Kohan; Ludwig Renn: Arnold Friedrich Vieth von Golsenau; Eva Renzi: Renziehausen; Fernando Rey: Fernando Casado; David Rey: Daniel Rebull; Jerónimo del Rey: Leonardo Castellani; general Richard: Richard Staimler; Georges Rigaud y Jorge Rigaud: Pedro Jorge Rigato Delissetche (argentino, hijo de padre italiano y madre vasco-francesa, nacionalizado español); Manuel Risco: Manuel Martínez Ugarte; Edward G. Robinson: Emanuel Goldenberg; Madeleine Robinson: Madeleine Yvonne Svoboda; Ginger Rogers: Virginia Mac Math; Jean Rogers: Eleanor Dorothy Lovegren; Roy Rogers: Leonard Franklin Slye; Rol-Tanguy: Henri Tanguy; Gilbert Roland: Luis Antonio Dámaso de Alonso; Jules Romains: Louis Farigoule; Walter Roman: Erno Neuländer; Viviane Romance: Pauline Arlette Ortmans; Mickey Rooney: Joseph Yule; Noël Roquevert: Noël Benevent; Françoise Rosay: Françoise Gilberte Bandy de Nalèche; Billy Rose: William Samuel Rosenberg; Rosny: Joseph Henri Honoré Boex; Rosphin: Boris Savinkov; Mark Rothko: Marcus Rotkowitz; María Ruiz: Tina Modotti; Sig Ruman: Siegfried Rumann; Jane Russell: Jane Geraldine Russell Jacobi; Winona Ryder: Winona Horowitz.
            Marco Antonio Sabélico: Marco Antonio Coccio; Mouni Sadhu: Miecislao Demetrio Sudowski; Renée Saint-Cyr: Marie Louise Vittoré; Jill St. John: Jill Arlyn Oppenheim Goldberg; Leontin Salajan: Leon Szilagyi; George Sand: Amandina Aurora Lucila Dupin, baronesa Dudevant; Dominique Sanda: Dominique Varaigne; Diego Santillán: Diego García Kater; Susan Sarandon: Susan Tomaling; José Sarney: José Ferreira de Araujo Costa; Gia Scala: Giovanna Scoglio; Romy Schneider: Rosemarie Albach-Retty Schneider (su madre Magda Schneider, también actriz, se había casado sucesivamente con Wolf Albach-Rety y con Hans Blatzheim); Margarete Schön: Margarete Schippang; Randolph Scott: Randolph Crane; Paul Sedir: Yvon Le Loup; Senin: ver más adelante Jack Soble; Mack Sennett: Michael Sinnott; León y Sergio Sedov: Liev y Sergei Bronstein Sedov (hijos de Trotsky); Victor Serge: Viktor Kubalchich; Rosita Serrano: Sofía Aldunate del Campo; Omar Shariff: Michel Dimitri Shalhub; Martin Sheen: Ramón Antonio Gerardo Estévez (hijo de padre español, oriundo de Galicia, y madre irlandesa); Ally Sheedy: Alexandra Sheedy Baum; Adrienne Shelly: Adrienne Levine; Silvia Sidney: Sofia Kossova Katz; Simone Signoret: Simone Henriette Kaminker (casada con Yves Montand); cardenal Silíceo: Juan Martínez Guijarro; Andreas Simon: Otto Katz; Vladimir Sirin: Vladimir Nabokov.  Douglas Sirk: Claus Detlef Sierck; Slansky: Rudolf Salzmann; Jack Soble y Robert Soblen: hermanos Sobolovicius; Grigori Sokolnikov: Girsch Jakovlevich Brilliant; Madeleine Sologne: Madeleine Simonne Vouillon; Sorensen: Walter Ulbricht; Velio Spano: Paolo Tedeschi; Bud Spencer: Carlo Pedesorli; Spinelly: Elise Fournier; Ann Sothern: Harriette Arlene Lake, casada con Eddie Albert; Bruce Springsteen: Bruce Frederick Joseph Springsteen Zirilli; Stalin también llamado en su juventud Koba: Josif Vissarionovich Yugashvili; Sylvester Stallone: Sylvester Gardenzio; Barbara Stanwyck: Ruby Catherine Stevens; Staunitz: Edvard Opperput; Yuri Steklov o Stieklov: Evsei Moiseievich Nahamkes; Ana Sten: Ana Stenskaia Sudakievich (casada con el realizador Eugene Frenke); Stendhal: Henri Beyle; Stepanov: Stoyan Miniev; Jan Sterling: Jane Sterling Adriance; Josef von Sternberg: Josef Sternberg; Inger Stevens: Inger Stensland; Erich von Stroheim: Erich Stroheim Bondy; Soliatán Sun: Enrique Llop; Boris Suvarin en Francia Souvarine: Boris Lifschitz; Gloria Swanson: Gloria May Svensson.
            Jacques Tati: Jacques Tatischeff; Leo Taxil: Gabriel Jogand-Pagés; Kent Taylor: Louis William von Weiss; Robert Taylor: Arlington Brugh; William Desmond Taylor: William Cunningham Deane Tanner; Ludmila Tcherina: Mónica Chemerzina; Conway Tearle: Frederich Conway Levy; Lou Tellegen: Isadore Louis Bernard van Dommelen; Teófilo: Francisco Antonio de Texeda; Doctor Thebussem: Mariano Pardo de Figueroa y de la Serna; Maurice Thorez: Maurice Torres Baudry; Tito también apodado Tomanek: Josip Broz; Michael Todd: Avrom Hirsch Goldbogen Hellerman; Tono: Antonio Lara; Alex Torrance: Alexander Todorovich; El Tostado: Alonso Fernández de Madrigal; Pierre Trabaud: Pierre Wolf; Adrienne Trenkel: Trinkel; Elsa Triolet: Elsa Kagan; León Trotsky: Leiv Davidovich Bronstein; Mark Twain: Samuel Clemens; Tom Tyler: Vincent Markowski; Tristán Tzara: Samuel Rosenstock.
            Francisco Umbral: Francisco Pérez Martínez; Federico Urales: Juan Montseny.
            Roger Vadim: Roger Vladimir Plemiannikov; Bela Vago: Weiss; Rodolfo Valentino: Rodolfo Guglielmi; Rosa Valetti: Rosa Vallentin (casada con Ludwig Roth); Leo Valiani: Leo Weiczen; Alida Valli: Alida María Laura von Altenburger; Varga: Eugen Weichelbaum; Zoltan Vas: Zoltan Weinberger; William Vaughn: William von Brincken; Lupe Vélez: Guadalupe Villalobos Vélez; Annie Vernay: Anne Martine Jacqueline Vermeersch; John Vernon: Adolphus Raymondus Vernon Agopsowicz; Veronés: Paolo Caliari; Dziga Vertov: Denis Kaufmann; mariscal Víctor: Claude-Victor Perrin; Vidal: Vital Gayman; Robert Le Vigan: Robert Charles Alexandre Coquillaud; Juan Annio de Viterbo: Giovanni Nanni; Mónica Vitti: María Luisa Ceciarelli; Marina Vlady: Catalina Marina de Poliakoff; John Voight o Paul Andor: Wolfgang Zilzer; Voltaire: François-Marie Arouet.
            Jean Wall: Jean Salomon Wallenstein; Otto Wallburg: Otto Maximilian Wasserzug; general Walter: Karol Swierczewski; Jack Warden: Jack Warden Lebzelter; Hugo Wast: Gustavo Martínez Zuviría; John Wayne: Robert Michael Morrison. Doodles Weaver: Winstead Sheffield Weaver; Raquel Welch: Raquel Tejada; Francine Wells: Francine Bessy; Ilse Werner: Ilse Charlotte Still; Gene Wilder: Jerome Silberman; Tennessee Williams: Thomas Lanier; Pierre Richard Willm: Alexandre Pierre Richard; Carl Winter: Karl Weissberg; Shelley Winters: Shirley Schrift; Eduard von Winterstein: Eduard Klemens Franz von Wangenheim; Witkacy: Estanislao Ignacio Witkiewicz; Hug Wittman: Ernst Buschmann; Natalie Wood: Natalia Zakharienko luego Natalia Gurdin; William Wyler: Wilhelm Laemmle; Jane Wyman: Sara Jane Mayfield, apellido adoptivo Fuchs; Ed Wynn: Edwin Leopold.
            Xanti: véase Mansurov.
            Henrik Yagoda: Yenokh Yehuda Hirschel; Jean Yanne: Jean Roger Gouyé; Gig Young: Byron Elsworth Barr; Konstantin Yureniev: Krotovsky o Gofmann.
            Zagorsky: Abraham Krochmal; Martín Zalacaín: José González Canet; Zeda: Francisco Fernández Villegas; Clara Zetkin: Clara Eisner Vitale; Zinoviev: Grigori Apfelbaum; Vera Zorina: Eva Brigitta Hartwig.


Soyombo

            Emblema compuesto de la Mongolia lamaísta.
            El soyombo fue ideado a finales del siglo XVII por Zanabazar Undur Gegen, primer Buda Viviente de Urga.  Se usó en las escrituras como marca de comienzo de texto.  Contiene, de arriba abajo, un fuego con tres llamas, un sol sobre un creciente representando a Tengri, el Cielo, un triángulo apuntando hacia la parte inferior, una barra horizontal, un Yin-Yang, otra barra horizontal y otro triángulo; finalmente, en los flancos, dos rectángulos a modo de columnas.

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